sábado, 21 de marzo de 2009

LA RED NODAL PLANETARIA



LA RED NODAL PLANETARIA
SIXTO PAZ

“… Es pues así, que como el hombre, vuestro Mundo contiene los llamados “Centros Energéticos”, o sea, puntos focales de energía que influyen en el desarrollo del hombre tanto como en lo que constituye como el ser planetario de vuestro Mundo, una entidad en su conjunto ciertamente viviente. Tal es que en todos vuestros continentes, se encuentran vórtices naturales de energía, glándulas energéticas de distinto orden e incidencia, siendo los de mayor importancia aquellos en los que se han asentado los miembros de la Gran Hermandad Blanca; más, no todos estos centros están “activados”, por lo que se hace prioritario, que estos comiencen a emitir la energía que en ellos se guarda, para que lo que fuera en su tiempo un flujo intermitente de energía, se constituya a través de su activación en un flujo constante de la misma, definiendo en tal constante flujo energético, al interior del comportamiento de toda vuestra humanidad, los nuevos estados de conciencia en las que el Hombre deberá de alinearse…
Todo este trabajo tiene que ver con el uso de CRISTALES, más es menester que sepáis aquí, que el “Cristal más perfecto” es el propio hombre…, por ello la necesidad de que como canalizadores de las energías más finas y elevadas, podáis desplazaros hacia los distintos lugares, en los que se os precisa… No temáis, que las condiciones se presentarán siempre favorables para que podías acceder en el momento preciso tanto a los Centros de Oriente como de Occidente, alineando los Centros de Luz de vuestro mundo a la par de muchos otros miembros que al igual están recibiendo la motivación e información para que esto se cumpla… Sois pues así, vosotros mismos los grandes protagonistas de este tiempo, en el que nadie, y tomad de esto debida nota: nadie, ni los Ancianos de nuestro Mundo, ni de los de las edades del vuestro, menos aún nosotros, podremos hacer más que motivaros y aconsejaros a que consuméis en éxito y realización vuestra misionera tarea de vivificar la luz en el Mundo en que vivís…”. (Etel, Bolivia, fragmento extraído del Libro: “Hacia una Civilización Xolar”, Autor: L. F. Mostajo, 1ra Edic.1993)

“Vuestro mundo requiere de irradiaciones que cual pilas Uds. han de emitir. Retroalimentación se genera y establece. Beneficiados son Uds. y su entorno, su mundo en Ascenso Dimensional. Ciertamente, hay una Red que busca activarse en todos sus puntos para este inmediato ascenso, por allí fluye la energía del Cristo, Amor; por ello vuestra disposición ha de ser de Amor”. (Ceres, Rumilac, Oesceve, Trujillo, 22.11.2006; Hora: 08:30 PM)

Como es de conocimiento, el cuerpo físico, etérico, astral y mental de las personas tienen una red de energía, formada por nadis y por meridianos que se entrecruzan y forman nodos o puntos de intersección estableciendo vórtices energéticos y cuantas más intersecciones existan el vórtice es mayor, es decir, hay mayor energía. De allí es que exista aquello que conocemos como Chakras mayores, chakras menores, terciarios, etc. Y como sabemos, todo este conocimiento es la base de la acupuntura y filosofía oriental en que muchas enfermedades físicas son producto del estancamiento de la energía. Las agujas actúan de acupresores para permitir que la energía circule libremente, fluyendo y restableciendo así la salud.
Hay muchos centros energéticos en el cuerpo y cada uno de ellos tiene una importancia gravitante, como por ejemplo, los centros menores que nutren al hígado, vaso, páncreas y cuando se obstaculizan la energía no circula adecuadamente y el sistema entra en hipofunción apareciendo dolencias y enfermedades orgánicas.

Esto mismo ocurre con el planeta que tiene circuitos o redes de energía que algunos les llaman retículas y otros les llaman nodos. Las líneas de estos circuitos, cuando se entrecruzan unas con otras, forman los Centros Energéticos. De estos centros hay varios en el planeta, primarios, secundarios, terciarios, cuaternarios, etc.
Dependiendo de la intensidad de energía, se forman vórtices energéticos mayores, menores y así sucesivamente.
No interesa si se trabaja en un centro más o menos importante, más grande o más chico, lo que interesa es que la persona llegue con una disposición de conciencia y apertura de corazón. Llegar a estos lugares produce una activación de los códigos de luz de los centros y una activación de los códigos de luz de las personas. Hay un intercambio y activación simultánea y no solo eso, sino que a través de estos Centros de Luz o vórtices de energía que actúan como puertas dimensiónales, nos podemos conectar con esta Red de Luz o Red Nodal Planetaria.
La forma de reconocer un Centro Energético no es sólo por las comunicaciones ni por las experiencias anteriores vividas, sino básicamente por la actitud de conciencia despierta y de apertura necesaria. Porque uno puede estar dentro de un Centro Energético dentro de un “chorro” espiritual, pero si su conciencia no está aperturada no va a captar nada, y podrán ver quizás solo ruinas o un cerro o paisaje agradable. El mejor sensor es el ser humano en base a su apertura interior y a su sensibilidad para captar, para sintonizarse y cargarse de las energías que hay en conexión con estos centros.

Es importante señalar que existen diversos miembros de los grupos Rahma así como gente que participa en otras agrupaciones que están efectuando estos trabajos de activación en ciertos lugares, actuando como agujas de acupuntura para que la energía de la Red Nodal, pueda fluir libremente, así como para aprovechar de la energía que empieza a manar para alimentar sus chakras, su conciencia, su corazón y llegar a producir iluminación.

En todas las salidas que iniciamos los grupos Rahma del Norte del Perú desde Septiembre del 2006, así como en experiencias anteriores se ha podido verificar que para estos trabajos es importante que el anclaje y el flujo de energía no sea solo una experiencia puramente mental, pues se requiere también la activación del corazón y no sólo del chakra cardiaco o también llamado Anahata, sino de todo lo que representa el corazón, como son los sentimientos y el Amor incondicional y a través de ellos con el Ser Crístico, con la Energía Crística que fluye por la Red Nodal o Red Energética Planetaria o Red Crística Planetaria.
A través del corazón, propiamente, a través de la frecuencia del Amor nos conectamos con la Presencia Crística, con el Cristo Interior, con el Espíritu o la Presencia Divina en cada uno.
Nuestro corazón, nuestro chakra cardiaco activado produce lo que se llama la apertura estelar del corazón y a través de este árgano, de este vórtice, de esta puerta dimensional, nos podríamos conectar con aquello que se ha dado en llamar, el Disco Solar de cada uno, es decir, cada ser humano tiene un Disco Solar Interior, en algunos activo y en otros inactivo.
A través del Disco Solar interior se puede encender la luz en estos lugares y con ello canalizar energías solares produciendo el efecto energético en toda la Red Nodal Planetaria, con mayor intensidad.

Parte de esos llamados han sido para informarnos de que todos nosotros tenemos en nuestro interior un Cuerpo o Vehículo de Luz Crística de un color dorado que ha sido embrionario en un comienzo y que se ha ido desarrollando a través de distintas encarnaciones. Ese cuerpo ha ido creciendo y acumulando lo mejor de las experiencias de las diversas vidas y ha ido creciendo y madurando. Ese Cuerpo de Luz Crística es lo que se llama el Cuerpo del Ser Crístico Interior o Cristo Interno de cada ser humano y la integración de ese cuerpo de luz con la conciencia exterior, es lo que se lama la exteriorización del Ser Crístico o CRISTIFICACIÓN y en eso hay niveles, grados y uno de los grados de ese trabajo con el Cuerpo de Luz Crística es la activación del Disco Solar en cada ser humano.

La activación del Disco Solar es el manejo de la energía solar y de la conciencia solar. Con la activación del Ser Crístico actuamos a nivel de cuarta dimensión. Se han dado experiencias en esta dimensión en Rahma y se siguen dando y se seguirán dando. La activación del Disco Solar en cada uno, permite trabajar ya no solo en cuarta sino en diversas dimensiones, porque la acción de la energía solar, del Ser Solar y del Disco Solar, es una energía interdimensional, sintética y representativa en cada centro de luz o vórtice de la Red Nodal. Todos los centros son ventanas dimensiónales en las que están representados los demás centros, es decir son fractales o multidimensionales. Fractal es que en pequeñito esta representado todo el ser humano y en cada chakra, en cada Centro Energético esta representada toda la Red Energética Planetaria.

La invitación de las Conciencias Superiores es para que activemos lo mejor de nosotros, que activemos el corazón, que activemos nuestro sentimiento y que activemos nuestro Ser Crístico Interior, porque en la medida en que activemos un nivel más profundo en nosotros mismos, el nivel de eficiencia, el resultado de nuestro trabajo es más intenso y más poderoso y somos más concientes de lo que pasa.
Por tal, los trabajos con centros nodales son de canalización, de irradiación, de activación, de conexión con una Red que existe alrededor de nuestro Planeta. También hay los trabajos de limpieza de algunos centros de luz que están obstruidos por energías inarmoniosas que han sido generadas por las personas que han vivido en esos lugares en este tiempo y tiempo atrás y esas energías inarmoniosas no son mas que pensamientos, emociones y acciones inarmoniosas y todo eso puede ser transformado cuando actuamos no solo con nuestra mente sino con toda nuestra potencialidad y toda nuestra capacidad.

La acción a realizar es que activemos nuestro sentimiento amoroso que es el que abre el corazón y produce la apertura estelar del corazón y a través de eso fluya la energía a un nivel más alto y mayor con la presencia y cercanía de otros seres que nos van a asistir y que siempre nos han asistido en los diversos trabajos sugeridos a través de comunicaciones por los Guías de la misión y por los Maestros.

La Energía Crística del Ser Crístico es parte de un aprendizaje que se esta dando en el trabajo e interacción con estos centros. Se esta liberando una información gradualmente y esa liberación es parte de lo que llamamos un proceso iniciático que nos dará una pequeña expansión de conciencia, es decir, un entendimiento con un cambio en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestro sentimiento, en nuestros chakras, en nuestras energías y por tanto experimentar y colaborar en un proceso de ascensión personal y planetario, un ascenso vibratorio. Eso es el proceso iniciático que se esta dando y para ello se requiere ir preparándonos, aperturándonos. Cuanto más preparadas estén las personas, más información, cuanto menos preparadas menos información. Porque hay que estar listos para entender y comprender a veces información que puede romper nuestros esquemas y producir reacciones de orden emocional y de orden mental que nos pueden desestabilizar.
Es necesario estar listos en este proceso de liberación de información y muchos de estos viajes y trabajos en los Centros Energéticos se han venido dando a través de los años y en distintos lugares por gente de los grupos Rahma como de otras agrupaciones, por lo cual este no es un trabajo aislado.
Este es un trabajo compartido y en cada centro podemos conectarnos con toda la Red Nodal Planetaria y por tal acceder a otros niveles de conciencia. Es un trabajo en sincronía donde se requiere lo mejor de nosotros. Si no tenemos la información necesaria pero hay el deseo, la disposición, las ganas profundas de hacer algo bueno y de colaborar en el proceso, todo se da, se activan y se mueven los mecanismos, recibimos ayuda, se abren las energías y todo se da. Lo único que se necesita es esa disposición, pero no solo de la mente sino del corazón, del ser, del alma, de todo lo que somos. Activando todo eso, los resultados y los efectos son mayores y por lo tanto aportamos a todo el proceso planetario.

Los efectos que permiten reconocer que estamos en un Centro Energético es que producen un cambio en la mente, se llena de mayor claridad, entendimiento, comprensión, de una mayor expansión. Se producen cambios en las emociones, armonizando el campo emocional y lleva incluso a producir cambios favorables en los Chakras y curaciones de algunas dolencias y de algunos malestares físicos. Estos son los efectos inmediatos, visibles, pero hay otros efectos. En la medida que vayamos haciendo esto y experimentando, nos iremos dando cuenta.

La intención, la motivación, el compromiso y el llamado para estar presentes en dichos lugares, es el de compartir con nuestra presencia, con nuestra experiencia, con la experiencia que se esta dando en otros grupos, hacer acto de presencia y poner lo mejor de nosotros para que todos podamos compartir y abrir nuestra mente a esa sincronía planetaria, localizada en toda la Red Nodal Planetaria, con todos los hermanos que están trabajando en otros lugares, con todas las personas que están haciendo el esfuerzo, con los Maestros, con los Guías, con todos y eso básicamente es la apertura del corazón y no de la mente.

La invitación es para que activemos las energías masculina y femenina en cada uno. Cada ser humano tiene estas energías, sea hombre o mujer tiene las dos y ese es el equilibrio del YIN y del YAN, que forma la unidad. Eso se esta dando ahora, por eso se esta activando el corazón como una forma de activar la intuición, una forma de activar la capacidad creadora que tiene el ser humano
Parte de los trabajos de activación de los centros va a producir un efecto en nosotros, en nuestros códigos de luz, en nuestros patrones genéticos del ADN.

La diferencia entre los Centros Energéticos y los Centros Magnéticos es que los primeros pueden ser mayores o menores y son centros de vórtices energéticos de las redes y los Centros Magnéticos son lugares que han sido trabajados por las culturas antiguas, por grupos humanos, donde las energías telúricas del planeta crean congestiones de energía que producen efectos de cambios magnéticos. Son muy diferentes de los Centros Energéticos. Los Centros Magnéticos son lugares donde hay energía y muchos de ellos necesitan ser limpiados, transmutada su energía, porque han sido trabajados antiguamente y hasta ahora han sido enturbiados y contaminados por el mal uso de la energía. En cambio los Centros Energéticos han sido cuidados, preservados por seres encargados, por guardianes y protectores. En algunos de estos Centros Energéticos y alrededor había energía enturbiadora, no armoniosa, pero en el centro de esos Centros siempre se ha mantenido la pureza de la energía, la sincronía de la energía, porque están representando a toda la Red Nodal Planetaria.

EL llamado que nos hacen los Guías y Maestros es que seamos los mejores cristales. El mejor cristal es la conciencia del ser humano. Pero también intervienen las iniciaciones de Cristales que hemos recibido para potenciar la energía mental, canalizando la energía.
Muchas veces no estamos conscientes del significado de algunas tareas, porque muchas veces nosotros solamente somos la parte final de un puente energético y eso se ha venido también experimentado en los trabajos. La parte final de un canal de luz dimensional somos los seres humanos. Cuando estamos dispuestos y en la sintonía adecuada, ese canal se apertura y a través nuestro actúan otros seres de otros niveles y no solo de uno, sino de circuitos y redes de niveles y dimensiones superiores.
Quizás algunos de nosotros al ir cumpliendo esa parte que nos toca no estamos conscientes de lo que se mueve a otros niveles, pero en la medida que pongamos de nuestra parte y vayamos trabajando, iremos tomando conciencia de lo que se mueve en esos otros niveles.

Cuando hablamos acerca de la Red, muchos de nosotros nos remontamos a una matriz de líneas angulares de energía que se extienden alrededor del planeta. Esto es correcto, sin embargo la red va mucho más allá.

Las redes se expanden a toda la creación, incluyendo sus diversos niveles dimensiónales.
No se encuentran en la Tierra solamente, sino que corresponden al universo físico. El universo físico no existe sin estas redes. Estas se necesitan para asegurar la distribución apropiada de la energía de fuerza de vida, para proveer los patrones necesarios para la creación material, y mucho más. Y no solo eso, sino que también son la expresión del código sagrado de la creación en sí mismo. No son "objetos" inanimados: son el patrón de la conciencia misma, expresado en forma armónica.
Las redes son expresiones de energía y conciencia que siguen proporciones definidas por los principios de la geometría sagrada y que se expanden a través de todo el universo multidimensional. ¿Qué es la geometría sagrada? Todo el mundo sabe qué es la geometría y cualquiera puede dibujar una forma geométrica. Pero cuando se relaciona el Gran Espíritu, la conciencia o Dios y la apertura del corazón a la geometría, entonces se está creando geometría sagrada.
Entonces, la red planetaria actual es la expresión geométrica y energética de los principios de la creación, que sirve como puente entre las manifestaciones físicas y energéticas de nuestro planeta.

En el pórtico de la Academia de Atenas, en donde Platón daba sus lecciones, se hallaba escrita una advertencia: "Nadie entre que no sepa Geometría". El significado originario del término Geometría -como su prefijo geo" indica- se refería al estudio de las medidas de la Tierra. Poco después pasó a designar la parte de las Matemáticas que conocemos actualmente.

Como sabemos, existen cinco poliedros regulares: el tetraedro con cuatro caras triangulares; el hexaedro o cubo, con seis cuadradas; el octaedro, con ocho triangulares; el dodecaedro, con doce pentagonales y el icosaedro, con veinte triangulares. Estos fueron descritos por Platón, y por ello se llaman los cinco poliedros platónicos. Sólo hay estos cinco, número sagrado pitagórico, y ninguno más que con todas sus caras formadas por polígonos regulares y ángulos iguales, puedan inscribirse en una esfera.

El icosaedro 20 caras y 12 vértices, se puede inscribir en el dodecaedro, un vértice en el centro de cada cara, y el centro de sus caras triangulares en los 20 vértices del dodecaedro. En los cruces de la malla así formada, se pueden apoyar los vértices de los cinco poliedros platónicos. El dodecaedro forma la base de la malla de energías sutiles de nuestro planeta. Es posible que la fascinación que provocan estos dos poliedros proceda del inconsciente colectivo.
Aunque Platón fue el primero que describió oficialmente estas normas, ya estarían como arcanos de conocimientos secretos en la escuela de Pitágoras, donde Platón fue iniciado, pero su existencia es mucho más antigua.
La concepción de la Tierra como un dodecaedro se basa en una premisa relativamente simple: el dodecaedro es el poliedro que más se aproxima a la esfera y el que tiene los ángulos menos salientes, lo que permite curvarlo sin apenas sufra deformación. Si fuera el elástico y lo hinchásemos, sus caras curvadas, apoyadas en una esfera, la dividirían en doce partes formadas por pentágonos curvos. Las líneas que separan estas caras, equivalentes a las aristas del dodecaedro de caras planas, en este caso se prolongan, formando círculos máximos que rodean la esfera. Estos círculos en su periplo por la esfera, cortan las otras caras, cada una atravesada por cinco de ellos (siempre el cinco), que así queda dividida en diez sectores en forma de triángulos rectángulos. Para ello es suficiente un total de quince círculos, y no más. Así, entre las 12 caras pentagonales, cada una con 10 triángulos, totalizamos 120 triángulos rectángulos que cubren la superficie de la esfera. Al mismo tiempo, observamos que las líneas que unen los centros de los pentágonos curvos, forman triángulos equiláteros. Las veinte caras de un icosaedro esférico, cada una de las cuales contiene 6 de los citados triángulos rectángulos. Es el icosaedro que se intercala al dodecaedro. Estos triángulos rectángulos son la unidad básica de esta estructura. Así Platón -en la segunda parte del diálogo Timeo- describe estos triángulos, en los que se basan todos los poliedros, ya que en sus ángulos sobre la esfera encajan los cinco poliedros.

En este planeta, para que la partícula más pequeña, elemento o compuesto puedan solidificarse y convertirse en materia, se necesita de un modelo o plantilla para su construcción y propósito de existencia. El modelo o plantilla para nuestro planeta, es la red misma. La red sirve como una guía o modelo alrededor del cual, los muones, quarks, positrones, electrones, átomos y finalmente los compuestos, se organizan.
La red garantiza la distribución y alineamiento apropiado de los componentes elementales requeridos, así como la correcta distribución y alineamiento de la energía de fuerza de vida
Si revisamos el trabajo de Hans Jenney llamado "Cymatics", podemos ver ejemplos de cómo la arena colocada en una placa metálica, es capaz de sostener tonos musicales cuando un acorde provoca que las partículas de arena formen patrones geométricos para cada nota. Cambias la nota y cambias la configuración geométrica. Cuando revisamos el trabajo de Masaru Emoto en "Mensajes del Agua" ("Messages from Water"), o del Dr. Lorenzen en "El Agua en Racimos" ("Clustered Water"), podemos ver el patrón geométrico aún en los niveles atómicos del agua.
Cuando observamos atentamente nuestra realidad de tercera dimensión, podemos ver la geometría sagrada en todas las cosas. Los minerales se organizan en proporciones geométricas sagradas y podemos encontrar esto en casi todos los libros sobre gemas y minerales, que muestran sus respectivas plantillas geométricas.
La red planetaria es muy similar entonces, a un enrejado para plantas de jardín. Los enrejados de jardín sirven de guía para que las vides y otras plantas crezcan y se extiendan en patrones con cierta "forma". Los dos elementos principales de una red, son el enrejado y el tejido o material. Ambos tienen cualidades y características. Podemos decir que el enrejado es el aspecto masculino y que el tejido o material es el aspecto femenino. Los dos trabajan entre sí en forma armónica, para integrar la diversidad de la vida. Esto es similar a las varillas metálicas y a la tela impermeable de una sombrilla. La estructura metálica permite que la tela se extienda sobre ella, para que su funcionalidad pueda expresarse.

Con los seres humanos tenemos una analogía similar. Como seres espirituales en un cuerpo humano, nuestro aspecto espiritual nace de un tejido que es tan auto-contenido y holográfico, que literalmente se conecta y extiende con toda la vida y con toda la creación. Colocar la inmensidad de todo esto dentro de un cuerpo físico, significa que tenemos que plegar la vasta sombrilla a una especie de capullo de mariposa y cerrarlo temporalmente, a la espera del momento en que podamos desplegar nuestro tejido y recordar quiénes somos realmente.

Dentro de todos nosotros anida y se pliega una infinita extensión de tejido fractal y holográfico, que guarda una tremenda interconexión con toda la creación. La Red Nodal Planetaria o Red de Conciencia Crística es la versión planetaria de esta analogía de la sombrilla: un tejido completamente abierto de creación que nos mantiene conectados a nuestros orígenes y que nos estimula a evolucionar hacia la reunificación.
Las redes de conciencia guardan la memoria de la interconexión cósmica y por lo tanto, estimulan la auto-realización de aquellos que se sintonizan con ellas.
La Red de Conciencia Crística existe alrededor de la Tierra y los investigadores la ubican a diferentes distancias sobre ella. Debido a su naturaleza holográfica y fractal, la red aparece a distintos niveles porque en realidad está en todas partes. Es una red fractal, es decir, se repite infinitamente a si misma y es de naturaleza holográfica, es decir, cualquier fragmento por pequeño que sea contiene al todo. Esta red también la conocían los antiguos y es por ello que muchos de los monumentos, santuarios religiosos y sitios de peregrinación coinciden con sus líneas.
Se supone que el eje de la Red Crística está anclado en algún lugar, mientras que sus puntos nodales se extienden sobre la superficie terrestre. Estos puntos nodales corresponden a puntos de poder de energía naturales, que muchas de las culturas antiguas localizaron y utilizaron.

Esta Red Crística es diferente a la red dodecaédrica descrita por Platón. Incluye la conexión del centro de los pentágonos dodecaédricos con sus esquinas, mediante cinco líneas adicionales (de la misma longitud) para cada uno de los doce pentágonos. Esto crea la forma conocida como dodecaedro estrellado, que está asociada con la "Conciencia Crística". Existe una gran diferencia de conciencia y experiencia, entre el dodecaedro y el dodecaedro estrellado.

Para comprender bien lo que es la Red Crística, tenemos que revisar los estados de las redes de conciencia que le preceden y entenderlas. Esto construirá un buen fundamento. (Estos estados son las formas geométricas que preceden al dodecaedro estrellado, tales como el tetraedro, el cubo, el octaedro, el icosaedro, el dodecaedro y, finalmente, la integración de todas ellas, el dodecaedro estrellado, representando la integración de todos nuestros aspectos.
El dodecaedro estrellado (la Red Crística) contiene la plantilla para todas las plantillas precedentes (expresadas en formas geométricas.) Es una expresión y modelo de la "finalización integrada" y de la "unidad coherente" de todas las plantillas fundacionales.
Vamos a detenernos un momento en la quinta plantilla, el dodecaedro, que construye el fundamento para el dodecaedro estrellado. El dodecaedro representa la total rendición al amor incondicional. Este parece ser un punto que representa un reto, porque muchas personas tienden a quedarse ahí y a perderse en la dicha, sintiendo que no tiene caso continuar evolucionando.

El dodecaedro representaría el amor incondicional. El amor incondicional por sí mismo, es la experiencia de dicha más dulce. Es un paso necesario en la realización de la Conciencia Crística. Sin embargo, a ese amor incondicional dichoso le falta un elemento importante.
El elemento faltante es la conciencia alerta o la "mente atenta". No se habla de estar enfocado mentalmente sino a la mente atenta o despierta en el sentido budista-zen. Es muy fácil fundirse en la dicha y después ser incapaz de actuar efectivamente en el mundo físico. Esto es como asumir que se ha llegado al destino de la vida y pasar el resto de ella solo y persiguiendo un constante estado de dicha. En cierta forma esto es, simplemente, una adicción a la dicha.
La mente atenta (la práctica de observar nuestros propios hábitos, patrones y elecciones), es esencial para nuestra evolución. Para poder evolucionar, tenemos que vernos a nosotros mismos claramente, así como nuestros niveles de responsabilidad, integridad e impecabilidad, es decir experimentar un constante cambio y evolución. Todos estos elementos son los que fortalecen nuestro dodecaedro y lo convierten en un dodecaedro estrellado, habilitándolo así a sostenerse por sí mismo y a mantener su forma.
Con el fin de poder trascender al dodecaedro estrellado o Red Crística, la apertura del corazón del dodecaedro requiere un soporte interno constituido por una trinidad de compromisos personales: impecabilidad, auto-responsabilidad e integridad. La integridad y responsabilidad de una auto-observación honesta y el ejercicio de la "mente atenta" del Budismo Zen, son necesarios para permanecer activos y conscientes ya sea que nos encontremos en un estado de dicha o lidiando con la realidad de tercera dimensión. El dodecaedro estrellado implica añadir la conciencia alerta, la impecabilidad, la auto-responsabilidad y la integridad a un corazón abierto, para poder alcanzar la realización de la Conciencia Crística.
Sin el compromiso con las cualidades superiores indicadas arriba, la unidad se convierte en una experiencia transitoria que depende de un líder que guíe a las personas hacia ella, en lugar de un desenvolvimiento natural del proceso en lo individual. Todos hemos observado, frecuentemente, cómo personas con un corazón abierto y la mejor de las intenciones, caen presas de las agendas de otros individuos o de la agenda de su propio ego. Si las personas no se comprometen por sí mismas a ser impecables en su comportamiento (lo que lleva naturalmente a la integridad), caen presas de las agendas de su propio ego o del de otros.
La apertura del corazón sin una mente atenta y consciente, es la expresión de la conciencia del dodecaedro. El dodecaedro estrellado es la conciencia de un ser auto-realizado y es por eso que se conoce como la Red de Conciencia Crística.
Cristo (o cualquier otro Maestro de ese nivel), muestra esa auto-conciencia de uno mismo, que es un estado excepcionalmente alto de refinamiento personal, práctico y alcanzable para todos los humanos que sinceramente se disciplinan para encontrarlo. Es mucho más que simplemente perseguir la dicha. Esto es lo que de verdad se expresa en las enseñanzas de Cristo. Él no quería que lo siguieran. Él quería que nos convirtiéramos en lo que él se convirtió: en un ser auto-consciente e iluminado. La Red de Conciencia Crística existe como un recordatorio de nuestra verdadera naturaleza y nos alienta a alcanzarla.

Todas las redes existen en toda la creación. Y esto incluye en nosotros mismos: nuestros órganos, nuestras células y nuestro ADN. La red es holográfica y fractal y por lo tanto, es cada una de las partes de nuestro ser. Así que la Red de Conciencia Crística "sobre" la Tierra, tiene sus contrapartes fractales completas dentro de nuestro cuerpo, espíritu y conciencia. En nuestro corazón, la Red de Conciencia Crística se equipara con una claridad diáfana como el diamante, de una realidad verdadera y sin distorsiones.
La Red Crística nos estimula a evolucionar hacia una conciencia alerta con un corazón abierto y con altos niveles de impecabilidad e integridad. La Red Crística también nos ayuda a integrar y armonizar una verdadera unidad de grupo sembrando patrones de común-unidad. La Red Crística es una conciencia colectiva unificada. Esto significa que también estamos preparando nuestras plantillas internas, para integrar y armonizar todas las vidas que compartimos con cada cultura en este planeta, preparando el estado que nos ayudará a sentir la unidad de todas las culturas simultáneamente, sin parcialidad ni perjuicio, así como la vida que caracterizará el futuro de nuestro Planeta: La vida en comunidad.
El dodecaedro estrellado también es representativo de nuestra búsqueda para integrar y armonizar todas nuestras vidas terrestres y extra terrestres, en una sola experiencia plena dentro de la creación.
Prácticamente todos nosotros, en un momento u otro, nos sentimos separados, solos, heridos, asustados, avergonzados, despreciables o incapaces. Sentimos esto, aún cuando siempre hemos sido una expresión de todo el tejido de la creación. En esencia, ya somos completos y perfectos.
Todos estos estados de auto-duda, son apegos a los que elegimos e insistimos aferrarnos consciente o inconscientemente. Estos apegos y nuestra insistencia por aferrarnos a ellos, nos distraen del despliegue de nuestro tejido holográfico y de experimentar nuestra herencia verdadera.
Lo que se recomienda es desarrollar habilidades para el desapego y para el soltar o dejar ir. Cuando nos soltamos y desapegamos mental, emocional y físicamente, de las tensiones a las que nos aferramos, nos volvemos brillantes y libres. Esto comienza por desapegarnos del carrusel de los pensamientos y patrones mentales.

Se recomienda desarrollar la habilidad de "observación con la mente atenta", de nuestro propio ser y de nuestras elecciones. Esto significa tomar los pasos para observar, honestamente, nuestros patrones destructivos y realizar las elecciones y acciones para cambiarlos, antes de que alguien más nos fuerce a ver nuestro propio reflejo en una forma poco placentera.
También es recomendable mantener una buena práctica de la meditación que nos acerque a nuestro ser interno. Y al mismo tiempo, se recomiendan ejercicios profundos para la apertura del corazón que sean atractivos para la persona. En especial practicados en la naturaleza, porque llevan profundo dentro del corazón para ayudar a soltar agendas y el ego.
Es importante meditar con el propósito de profundizar en la experiencia de la apertura del corazón en la naturaleza. Esto puede proveer una profunda experiencia de reverencia hacia toda la vida, en donde uno experimenta la absoluta unidad, al tiempo que muchos de los conceptos que hemos discutido aquí, se conocen a través del corazón en lugar de entenderlos con la mente.
Se ha establecido que la Tierra está despertando, está ascendiendo y que está en transición hacia un periodo de frecuencia intensificada, hacia la cuarta Dimensión de Conciencia. También se ha dicho que la Tierra está aumentando su vibración de resonancia. Las personas también están experimentando las frecuencias intensificadas y respondiendo a ellas en la mejor forma posible. En este tiempo, más y más personas están despertando a su espíritu y sintonizándose con los niveles o posibilidades superiores y esto también está incrementando la frecuencia de masa y el nivel de conciencia.

Todo esto crea un efecto de ola a través de la humanidad, que está sirviendo para agitar la olla del despertar y para enfocar nuestra atención en lo que realmente importa. Conforme la frecuencia se incrementa, es experimentada por los dos aspectos polarizados dentro de nosotros (negativo y positivo), que todavía no hemos integrado en unidad.
Algunas personas se resisten a la presión interna de sus aspectos no resueltos, que necesitan procesar. Estos aspectos continuarán escalando si no se atienden, en especial conforme la frecuencia planetaria se incremente. A menudo las personas eligen reaccionar ante esta situación, actuando y proyectando sus asuntos no resueltos en otras personas o en situaciones mundiales, en lugar de realmente atenderlos a nivel interno.
La única forma efectiva que se conoce que nos podría ayudar a manejar esta presión en aumento, es aprender a responder en lugar de reaccionar ante la situación. Responder a la presión significa que tenemos que ser concientes de nuestros hábitos y patrones personales y no sentir temor de explorar nuestro lado oscuro. Esto nos ayuda a aprender a elegir cuidadosamente nuestras acciones en lo mental, en lo emocional y en lo físico. Esto toma tiempo y paciencia a veces.
Conforme nos despertamos hacia un sentido más elevado de propósito y acción, natural y eventualmente nos sintonizamos con los niveles superiores de la red hasta que alcanzamos el de la Conciencia Crística y la despertamos en nuestro interior. La vida siempre intenta estimularnos para alcanzar nuestro máximo potencial.
La sensación de estar estancado, es realmente no estar consciente que uno elige aferrarse a un aspecto no resuelto en lugar de dejarlo ir. Esto se dice fácilmente pero no es sencillo ponerlo en práctica. Todos lo hacemos y nos iría mejor si practicáramos el desapego y el soltar o dejar ir en el área que se necesite, que podría ser en el terreno de lo mental, lo emocional o lo físico.

Nosotros alcanzamos los más altos niveles de nuestro potencial cuando nos soltamos por competo y nos volvemos absolutamente "nada", mental y emocionalmente. Los budistas dicen que: "Cuando nos volvemos nada, nos convertimos en todo".
En este estado de desapego todavía existe un intenso sentido de conciencia y enfoque, pero es diferente y es mucho más gratificante, porque eres más tu ser verdadero. Así que la práctica disciplinada de desapegarse de la mente ocupada o del estado de desequilibrio emocional, drama o necesidad, es muy efectiva para traer absoluta paz y armonía (a nuestro ser).

La práctica de la impecabilidad y de la "mente atenta" en nuestras acciones, palabras y elecciones, es el trabajo en el nivel de la Red de Conciencia Crística (el dodecaedro estrellado) y nos lleva al desarrollo espiritual y a la claridad que la mayoría estamos buscando.

Para terminar, la red de conciencia Crística es de naturaleza bipolar, conjuga la energía femenina y masculina, integra las emociones y la información, la luz y el amor.
Físicamente es una estructura energética que rodea a nuestro planeta reflejando y amplificando el ascenso de nuestros niveles de conciencia. Es una matriz cristalina de luz, formada por un dodecaedro y un icosaedro, uno dentro del otro creando un gran poliedro convertido en esfera. Se puede visualizar como una esfera geodésica formada por pentágonos y triángulos, brillando como un diamante facetado. Es la semilla cristalina de la nueva conciencia del Planeta Tierra.
La red de conciencia está anclada a la Tierra por dos ejes. Gran cantidad de energía fluye desde el eje norte hacia fuera y entra de nuevo por el sur y se extiende 90 Km. por encima de la superficie terrestre. Es un entramado de líneas que también han sido llamadas líneas ley; en los puntos de cruce de las mismas se crean vórtices de energía que a su vez coinciden con los llamados sitios de poder.
Se llama red de conciencia Crística porque es un aspecto de la conciencia colectiva que se reconoce a si misma como un solo Ser, ésta potencia el principio Crístico de la unidad, la vida en unidad, la común unidad. Es en esa red donde está impresa toda la información necesaria para experimentar la conciencia Crística, la conciencia del Amor Incondicional, del Perdón.
Las líneas Ley son la huella en la Tierra de la red de conciencia Crística. En los lugares donde estas líneas se cruzan o donde coinciden vectorialmente se produce una concentración mayor de energía.
También nuestros antepasados sabían de esta concentración y muchos de los santuarios místicos y sagrados de la antigüedad fueron construidos sobre estos puntos de coincidencia
Es por eso que hoy en día muchas personas sienten la necesidad de viajar a esos lugares y experimentar la energía de estar allí, son lugares que potencian la conciencia y que sirven para cargarnos de energía.
Como en estos lugares la energía Crística se encuentra potenciada cuando los visitamos podemos sentir o reconocer este estado de unión consciente con el todo: El estado amoroso de la unidad.
EL PLAN COSMICO 33
VICTOR SALAZAR

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